Piratas, científicas, navegantes, exploradoras,…Durante muchos años se han empleado estos términos en masculino, bajo el pensamiento de que el mar era cosa de hombres. Sin embargo, la historia nos ha enseñado que el mar no entiende de género.

Hoy os acercamos las historias de algunas de estas pioneras en el mundo marino.

Ching Shih

Esta temible pirata de la China del siglo XVIII es más conocida de lo que pensamos. Y es que no hace mucho tiempo pudimos verla en la gran pantalla sentada a la mesa de la Corte de la Hermandad en la tercera parte de la saga de Piratas del Mar Caribe.

Si bien en esta ocasión se trataba de una película de ficción con tintes fantásticos, la vida e historia de esta mujer supera con creces el guión más elaborado de Hollywood.

Nacida en 1775 en Cantón (o Guangzhou), en el seno de una familia humilde. La vida no se lo pondría fácil por lo que pronto se tuvo que ganar la vida como prostituta en un burdel flotante al que acudían marinos de las flotas que llegaban a Cantón.

La suerte (buena o mala, según se mire), hizo que un conocido pirata, Zheng Yi, recalara en su burdel y se encaprichara de ella. Gracias a esto, Ching Shih, pasó a formar parte de su tripulación, en la que empezaría a destacar por su habilidad como estratega y capacidad de liderazgo.

Tanto es así, que a la muerte de su marido, se hizo con el control de su flota y la hizo crecer hasta el punto de alcanzar los 1.800 navíos y una tripulación formada por 80.000 personas entre combatientes, marinos, agricultores y espías.

Su reputación de astuta y sanguinaria se extendió por todo el Mar de China, llegando a tal punto que el emperador Jiaquing (de los Quing de toda la vida) llegó a un acuerdo con ella para que parara de saquear su flota.

Jeanne Baret

Su nombre puede que no nos diga nada, pero se trata, ni más ni menos, de la primera mujer en circunnavegar la Tierra. Eso sí, lo tuvo que hacer disfrazada de hombre…

Nació en 1740 en la región de la Borgoña francesa. Gracias a su inteligencia y lucidez mental, pronto pasó a trabajar como institutriz del hijo de Philibert Commerson, un médico naturista que formó a Jeanne en botánica y herbología.

La casualidad quiso que Commerson se convirtiera en botánico real y le correspondiese, por tanto, formar parte de la expedición científica que lideraría el marino Louis Antoine de Bougainville.

Dado que las reales ordenanzas de la marina de aquella época impedían a las mujeres embarcar, Jeanne se disfrazó de hombre para poder sumarse a esta travesía como botánica.

La travesía duró 3 años, tiempo en el que se recolectaron y estudiaron hasta 6.000 especies de plantas. Fue en esta expedición, a su paso por Brasil, donde se recogió y se dio nombre (honrando al navegante al mando de la expedición) a la Buganvilla.

Durante años no se reconoció el mérito de esta excepcional mujer y científica. Sólo con el tiempo (mucho tiempo), se reconoció la valentía de Jeanne y se colocó su historia en el lugar que le pertenece.

 

Sylvia Earle (her deepness)

Esta bióloga marina americana, nacida en agosto de 1934 en New Jersey, ha sido sin duda una de las mayores precursoras de la exploración submarina y la protección de nuestros mares y océanos.

Fue de las primeras personas que empezó a utilizar el regulador de buceo inventado por Cousteau y Gagnan en 1943. En 1979 consiguió descender hasta los 400 metros de profundidad gracias a un traje especial diseñado por ella misma, hazaña que le hizo recibir el apodo de Her Deepness.

Profesora universitaria, jefe de investigación de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), exploradora residente de la National Geographic Society, la doctora Earle es la autora de más de 150 publicaciones sobre biología marina y divulgación científica.

A su 83 años, sigue realizando conferencias por todo el mundo, tratando de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de proteger el medio marino. Merece la pena escucharla.

Pilar Luna

Esta arqueóloga marina mexicana, nacida hace 74 años en la ciudad costera de Tampico, ha sido la responsable de la subdirección de arqueología subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México durante 37 años y una figura a nivel mundial de la lucha contra el expolio del patrimonio cultural subacuático.

Descubrió su pasión por la arqueología subacuática de manos de George Bass, el padre de esta disciplina, cuando la invitó a participar en Turquía en una de las primeras excavaciones subacuáticas de un pecio.

A su vuelta a México, ese mismo año, fundó la subdirección de Arqueología Subacuática en el INAH, donde inició un camino que le llevaría a adentrarse en la historia sumergida bajo las aguas continentales (cenotes) y marinas.

Krystyna Chojnowska-Liskiewicz

Esta polaca nacida en 1935 pasó a la historia por se la primera mujer en navegar en solitario alrededor del mundo.

Se formó como ingeniera naval en Gdansk, donde empezó a trabajar en el astillero diseñando barcos. Sin embargo, su verdadera pasión era la de navegar alrededor del mundo, sueño que cumplió (y en solitario) en 1977.

Su aventura se inició el 28 de febrero de 1976 en las islas Canarias, desde donde zarpó cruzando el océano Atlántico hasta Barbados, el mar del Caribe atravesando el cana de Panamá para alcanzar el océano Pacífico.

Después de cruzar el Pacífico, llegó a Australia navegando vía Tahití y Fiji, para después cambiar de rumbo hacia el Oeste por el océano Índico.

 

Completó su vuelta al mundo el 21 de abril 1978. Recorrió 57.719 km en 401 días. Antes que ella sólo lo había logrado Joshua Slocum.

Contemporáneas a su tiempo e igual de intrépidas, fueron la australiana Naomi James y la australiana Kay Cotee, que lo repitió la hazaña sin hacer paradas.